Teníamos información de él casi a diario, pero todos sabíamos por qué. Un periodo en esta casa que está plenamente olvidado. Sin embargo, la mano que ‘mecía su cuna’ dejó esta casa precisamente por eso, por mover la mano en tarea considerada por nosotros como incompatible.
Sin hacer menos sus virtudes y capacidad como profesional, tantas páginas no contaban con un respaldo acorde con su desempeño, sino a una dualidad con la que el espíritu de Opinionytoros se veía quebrantado y por ello, aún con mucha paciencia, se propiciaron los ajustes que pudieran resarcir esta situación. Dejamos entonces de tener tanta información de este torero mexicano, quien meses después decidió realizar algunos cambios en su vida profesional alentado por aspectos de índole personal.
No podía ser que quien ocupó tantas veces nuestras páginas estuviera totalmente desaparecido. Había que interesarse por ello, por la situación que producía su desaparición como profesional. En esta conversación, generada desde la inquietud por ser un torero que tras dar por terminado un acuerdo de apoderamiento desapareció del mapa taurino, Guillermo Martínez nos cuenta sobre su presente y el futuro de su carrera como matador de toros.

Guillermo Martínez espera vestirse de nuevo de luces y calarse la montera
-Torero, de nuevo te saludamos con gusto, tras un largo tiempo de no saber de ti. Con lo extraño que pudiera parecer nos gustaría saber que ha pasado contigo, con tu carrera. Dejaste de torear con la continuidad con la que lo venías haciendo prácticamente después de que optaste por darle las gracias a tu apoderado anterior.
Sí, es verdad. Se conjuntaron varias cosas. Por un lado, están las cuestiones legales entorno al contrato de apoderamiento exclusivo con el Lic. José Mata, el cual tiene una vigencia de 5 años, que en el próximo agosto cumple su vigencia.
Por otro, fue decisión propia para desenfadarme, poner en claridad mis pensamientos, mis sentimientos y lo que verdaderamente quería en la vida. Yo sentía que desde lo personal ya no estaba trascendiendo, me estaba quedando medio rezagado, no estaba crecido en ese sentido y por ende estaba teniendo un techo en mi carrera como matador de toros. Desgraciadamente cuando uno como torero empieza a no decir mucho delante de los toros es por eso, porque dentro de tu vida estás como preso de una monotonía, de una incomodidad con tu entorno. Por lo menos a mí es lo que me pasó.
Estas son las razones principales por la que no estoy en funcionamiento ahora. No estaba buscando las corridas, realmente no he tocado las puertas. Lo que ha salido lo he toreado, algunos ganaderos me han invitado a tentar y por supuesto he acudido, pero eso tampoco lo he buscado con gran afán. Más bien he querido dejar de correr un poco el tiempo para poner en orden mi cabeza, mi corazón y mis cosas personales.
-Esta decisión, de acuerdo con lo que comentas, parte desde dos vertientes. Una, la de índole personal, me parece que también lleva una especie de trasfondo de cara a la afición, que podría jugar quizás en tu contra hacia el futuro.
Yo estaba consciente que en ocasiones la memoria es de un plazo muy corto. Hay un sector que empieza a olvidarte al dejar de aparecer en los carteles, en ferias importantes como se había logrado poco a poco. Además, hay varias novedades en nuestra baraja taurina actual y creo que le están dando muchísimo juego a ellos, así que de repente pasas a segundo término para negociaciones y esas cosas.
Al alejarme, al tomar esta decisión, trasciende casi de manera inmediata en lo profesional, porque el torero no es distinto a lo que es uno como persona. Al comenzar a no tener la seguridad y la certeza de la carrera del matador Guillermo Martínez, me quise enfocar en la persona, en quitarme telarañas que muchos años tuve a cuestas y que gracias a Dios poco a poco han estado saliendo. No obstante el hecho de haber triunfado todavía el año pasado en algunas de corridas al lado de Pablo Hermoso de Mendoza me motivó, pero esta pausa estaba casi obligada, ya no sólo por los factores ajenos a mí, sino porque yo mismo la necesitaba para poder rendir el día que esté anunciado de nueva cuenta. Ahora se que, entonces, podré mostrar o volcar todo lo que ha acontecido en este tiempo, en estos meses, en este par de años que prácticamente dejé de torear. Comienzo a sentirme con nuevos bríos, renovado, con mucha ilusión por estar de nuevo en la cara de los toros, lo cual lo confieso, había empezado a perder.
Finalmente yo considero que haber tomado esa decisión está dejando cosas muy importantes en mi vida. En este trayecto, he recapitulado mi profesión, mi persona y que estoy poniendo en orden muchas cosas.

Un consumado artista con todo el reportorio del capote: Faroles tapatíos
-¿El primer paso concreto de este replanteamiento de tu vida personal y profesional fue finiquitar por adelantado -en cuanto a la vigencia legal- el contrato de apoderamiento?
Sí, el replanteamiento empieza ahí. Para mí como torero, como poderdante, la buena mancuerna que llegué a formar con mi exapoderado, dejó de funcionar. La buena relación profesional se volvió algo monótona y complicada. Entiendo también que los toreros que no somos fáciles de comprender, y ese es uno de los retos para un apoderado, no sólo el buscar contratos. Llegar al punto en que ambos se puedan comunicar sin palabras, indicarle, o identificar alguna cuestión o sensación tan solo con la mirada, es una cuestión que se va construyendo en conjunto, y que no se estaba logrando.
Con el Lic. José Mata empecé a tener ciertas discrepancias en la calidad taurina, en lo técnico, en ese tipo de cosas que como torero te cuesta mucho trabajo entender cuando una persona que ha visto toros muchos años, pero no ha toreado, no ha estado delante de un toro y yo creo que eso es importante. Las discrepancias empezaron primero en lo técnico, en cosas de más fondo y luego también en la parte de la administración taurina, en cómo se enlotaba, había corridas en las que nos hacía la novatada y todo ese tipo de cosas empezaron a suceder. Como administrador, la verdad es que mis respetos para él, como publicista me dio mucha presencia en la televisión taurina, no había día en el que no saliera algo en los portales taurinos referente a mi carrera como torero, pero nos estábamos quedando atrás en todo lo demás.
Por otra parte, yo no deslindo la responsabilidad como torero, uno tiene de cortar las orejas para ponerse en ese sitio. Por ejemplo, a los empresarios uno de los aspectos que más consideran es el índice que tengas de corrida de toros de orejas cortadas. Eso empezó a bajar, dejé de tener la regularidad necesaria para estar en ese circuito, y así fue cayendo. Era un círculo que había que romper desde el punto que pudiera dividir lo que estaba en mis manos arreglar para regenerarme como persona y como torero, y el entorno que ya no estaba actuando en mi favor, sino que me estaba generando más desazón.
-De momento, entiendo que no has abandonado tu objetivo, tu carrera como matador de toros, que además es un estatus para toda la vida, pero en tu caso este paro entre obligado por los temas personales y los asuntos de regularidad en los resultados taurinos, ¿te sigues viendo como torero, queriendo ser torero?
Sí, por supuesto. Cuando yo conocí los toros supe iba ser mi vida, que iba a ser mi pasión. Todos los días me levanto como lo que soy, como torero, pero hoy en día, como he dicho, estoy en alejarme para poner en orden mis cosas personales y mi carrera, por una decisión propia y para evitar cualquier asunto legal que pudiera suscitarse hasta que no venza el contrato de apoderamiento.
Por otra parte, el ámbito taurino social actual, el de las escuelas taurinas, el de todos los toreros y empresas involucradas, hace que las oportunidades sean quizá menores. Por ejemplo hay muchas ferias que se repiten los carteles, entre una y otra. Son los mismos nombres, y es verdad que eso es también producto del trabajo de compañeros de día a día, que se justifican cortando las orejas, que están ahí, aunque también hay otros que cuentan con méritos y se están quedando fuera.
A pesar de esta ausencia, como dices, un tanto obligada y otro tanto por esta decisión propia pensada para mi beneficio como persona y como torero. Insisto, era momento de poner un alto, de volver atrás y ver lo que había hecho y lo que no también. Mirar en retrospectiva lo que había quedado en el camino.
Los toreros pasamos muchas cosas que el público no llega a saber, desequilibrios emocionales, por ejemplo. En mi caso, yo arrastraba muchas situaciones que he tenido que enfrentar y aprender a vivir con ellas porque no son cosas que se quiten o que puedan olvidarse como la muerte de mi hermana, la única entre cinco, la muerte de mi madre; el tener ahora una familia donde sólo prevalecemos solo varones ante la ausencia de ellas. Esas son circunstancias que habían derivado sentimientos que no había podido digerir, por estar encapsulado en los toros.
Cuando se dice que es una profesión muy difícil es porque te pide entregar tu vida por completo. Entre preparación física, la dinámica de viajes, el desgaste mental y espiritual, te encierra y lo que va aconteciendo con tu familia a veces no llega a permear y se va acumulando. Yo no logré o no alcancé a encauzar toda esa energía, todo lo que se fue suscitando en mi vida personal en los toros, sino que al contrario me dio muchas veces para abajo. Todo se va juntando y aunque uno siente que estás dando el cien, no es del todo cierto, porque eso que se va acumulando no te deja, el esfuerzo es doble y el rendimiento a la mitad. Así se desencadena todo, el desempeño delante de la cara de los toros, no se cortan orejas, y comienza el estancamiento.
Actualmente este paro, este lapso, me ha ayudado mucho a digerir esos sentimientos que me afectaron como torero. He acudido con un psicólogo que me está ayudando precisamente con esto. No acudí antes porque no creí que fuera necesario, pero ahora veo con mucha más claridad que sí es muy importante aprender a vivir con ello, verlo, aceptarlo, llevarlo conmigo. Es un proceso que me está ayudando a redefinir qué quiero para mí, para mi futuro, como persona y como torero.

Toreando con la muleta, al natural
-Con esta charla comenzamos a saber que ha sucedido contigo en este tiempo. ¿Hoy en día tienes un planteamiento para reincorporarte, para reactivar tu carrera taurina, tú sólo, con algún otro apoderado, o el proceso personal del que nos has hablado aún le falta curso para ello?
Actualmente mi tío Miguel que se está encargando digamos de lo mío profesionalmente -con las limitaciones que tengo hasta el próximo mes de agosto-, aunque él también está con mucho trabajo ahora como director de la Academia Taurina Municipal de Guadalajara, por un lado. Por otro, él está retomando la actualidad taurina, digamos, pues aunque no se había ido de la fiesta, fue administrador de un rancho de toros de lidia, sí está un poco fuera del circuito, empresarios, ganaderos, de todo este grupo que obviamente un apoderado debe estar actualizado en este sentido. Actualmente, al estar al frente de la Academia Taurina está retomando esta parte y eso es importante y con ello me ha estado beneficiando un poquito a mí.
Como yo lo veo ahora no es tan a corto plazo. Al estar en este proceso del que ya hemos hablado, me ha llevado a encauzar mi tiempo y mi vida para trascender como ser humano. Es rarísimo que un torero tenga quincena y yo la tengo actualmente, entré a trabajar. En mi juventud, obviamente al meterme de lleno a la profesión como torero no terminé la preparatoria y ahora también esa es mi intención. Quiero poder conjuntar una carrera académica con la carrera taurina. Ahora me doy cuenta que en aquel tiempo, sin verlo como algo que dejé perder, pero que evidentemente ya pasó, creo que pude haber terminado alguna carrera a la par con los toros. Se mete uno tanto en esto que quiere dar el cien por ciento y dejé de estudiar. Nunca es tarde para ponerse al día, al corriente como ser humano.
En mente tengo retomar mi carrera taurina, como matador de toros en un mediano plazo, porque quiero hacerlo con un equipo de trabajo. Esta decisión de ponerme a estudiar y trabajar, sí ha sido en parte obligada al verme sin nada para sobrevivir económicamente y para ocuparme, pero ha sido también para hacerme de fondos que me ayuden a retomar como quiero hacerlo, como están haciendo algunos y como creo yo que se debe hacer profesionalmente. Eso es lo que me interesa, tomar forma de trabajo que han adoptado los toreros que han sobresalido últimamente. Obviamente no tengo la juventud que ellos tienen, pero sigo siendo un torero joven dentro de lo que pueda pasar. Yo veo que en México la carrera de los toreros es tardada en buena parte porque falta esa profesionalidad de tener un equipo, que no resulta fácil, porque hacen falta dinero y recursos. Aquí solemos hacerlo muy lírico, rústico este proceso. Necesitas pertenecer a una casa de apoderamiento realmente fuerte para poder sobresalir. Cuando alguien lo tiene se nota, han estado en los carteles de las ferias importantes, han ido a España, han confirmado su alternativa en Madrid y sabemos de qué toreros estamos hablando.
-Siempre que se le pregunta a un torero, aspirante o incluso ya matador de toros qué busca, todos responden “ser figura del toreo”. Pareciera que sólo hay una fórmula para concebirlo: estar en todas las ferias, torear cientos de tardes y en los carteles más cuidados. Sin embargo, alguien con esa expectativa, debiera considerar otras formas de trascender, y una de las más importantes sería tener una expresión única, auténtica. Ahora que tú hablas de los toreros jóvenes, matadores de toros que rondan los 20 años, de las escuelas taurinas, tú estás formado en otra, no con la infraestructura de las actuales, pero sí de las que han ido heredando un sello al que luego cada uno le ha puesto su interpretación. La antigua escuela mexicana que entre sus características cuenta con un repertorio con la capa muy amplia.
Lo que yo he aprendido en la vida taurina y en la vida normal, digamos, es que los toreros maduramos un poco antes de lo del común normal de los hombres, porque el acercamiento a la fiesta brava siempre te llevará a estar en contacto con gente mayor, más experimentada. Todas esas pláticas, reuniones, viajes, tentaderos, y el hecho de jugarte la vida día a día, toro a toro, te da otra perspectiva. Eso es lo que nos va dando a todos los toreros esa expresión, ese sentimiento que no es uniforme, sino que cada quien desarrolla un sello propio dado por su entorno y circunstancia social, incluso. No estamos cortados con la misma tijera, y eso es lo importante, aunque yo pondría como el negrito en el arroz que en la actualidad, principalmente los jóvenes, han copiado moldes, pero hay quienes si van guardando un sello personal.
Hablamos de que en México el proceso es muchísimo más largo, de toreros que empiezan a tomar fuerza después de los 10 o 12 años de alternativa. Como torero, joven aún pero experimentado, te puedo decir que lo que nos vamos formando conforme vamos viviendo, con todas esas experiencias de vida. Aprendes de los errores que uno mismo comete delante de la cara de los toros. No hay una escuela que te enseñe a no pasar por eso, y también que bueno, pues gracias a ello cada torero va desarrollando una expresión, un sello particular, cargado de la emotividad, el sentimiento personal. En mi caso, el capote fue algo que desde el inicio me gustó, siempre me ha encantado, y tengo la facilidad para ello. Vengo de una casa totalmente capotera con mis tíos Miguel Ángel Martínez “El Zapopan” y Adalberto Martínez, de quien no se ha hablado mucho, pero él fue quien nos enseñó a torear a mi tío Miguel y a mí. No se si es sólo que nos heredó, o se hasta una cuestión genética el que tengamos la facilidad para torear con el capote más que otros compañeros. Eso, primero me da mucha alegría porque me gusta mucho y además es esencial porque así me lo hicieron ver desde un principio. Los toros salen al ruedo y no saben a qué se van a enfrentar, entonces, uno empieza a mostrarles el camino a los toros llevándolos, templándolos. Así que todo lo que se haga con el capote va a repercutir en el resto de la lidia hasta la suerte suprema.
Eso es muy bonito que mi tío Beto nos enseñó a torear, a mi tío Miguel en su tiempo, y a mí como maestro en la Academia. Luego nos dejaba a nuestro aire, que desarrolláramos nuestros propios gustos, no hacía calcas ni toreros robotizados. Dejaba que la expresión de cada uno fluyera sin dejar de lado la técnica, la base, y al final del día creo que la expresión la encuentras en la vida y es lo que transmites como torero al estar delante de la cara de los toros.

De paisano preparando ya los trastos, agosto está aquí y la libertad también
-La historia de cada ser humano es extensa, en tu caso, lo vivido de manera personal y lo que has experimentado como profesional te ha enfrentado con diversas situaciones y has tomado decisiones quizá sin saber a ciencia cierta lo que vendría con ello. Una de ellas, verte de pronto detenida tu carrera, como si los caminos se cerraran inesperada o inexplicablemente. Con todo y ello, vislumbras tu futuro.
El año pasado que decido finalizar la relación con mi apoderado y se vienen todos los problemas legales por el contrato notariado que tengo con el señor José Mata, y dejo de torear pasan unos meses y de pronto me veo así detenido. El dinero que me habían dejado las últimas corridas que había toreado se acababa y mi familia, mis allegados, al verme así también me planteaban el preguntarme qué iba hacer. Yo como torero decía que no se hacer otra cosa mas que torear, pero enseguida me doy cuenta que difícilmente se le cerraría el mundo a un torero. Empecé entonces a trabajar, te voy a ser muy honesto, obviamente por necesidad y por crecimiento personal, pero también para dejar atrás el tabú que los toreros somos rústicos, líricos y analfabetos. Yo pienso que el torero hoy en día debe ser un hombre preparado, leído y escribido. Aunque hoy estoy en el “díctame despacio que voy de prisa”, me encantaría volver a estar de la cara de los toros, de verme anunciado en las plazas donde muchas veces he hecho el paseíllo y que me enamoran otra vez con su afición y el toro mismo, de tener esa oportunidad de expresarme y de trascender en la vida. Creo que todo va a llegar en su momento, estoy trabajando en ello para que no sea un cuete sin pólvora. En este tiempo me estoy cargando, llenando con otras fuentes, los estudios, el trabajo.
Yo confío mucho en el tiempo y que las cosas tienen que volver a su cause, y que nada te ganas sin el sacrificio del día con día. Ese es mi camino, mi meta, estar preparado físicamente, anímicamente y espiritualmente para poder enfrentar y confrontar todo lo que viene para mí como torero, con una fortaleza humana plena para este difícil sueño pero que es el más hermoso, y es el que elegí y el que quiero pasar haciendo el resto de mi vida.
-¿En este lapso, tras las decisiones que tomaste te has econtrado con obstáculos de manera directa en contra tuya para alcanzar ese sueño, esa meta en tu camino como torero, o has pasado por situaciones que busquen detenerte, hacerte daño?
Directamente me pasó en dos ocasiones. Cuando opté por la ruptura poderdante-apoderado hubo dos corridas que ya estaban arregladas y se cayeron, ciertamente ambas la había cerrado mi exapoderado. No te puedo asegurar lo que algunas personas me han dicho, no lo quisiera pensar de esa manera, creo que el Lic. Pepe Mata el tiempo que estuvo al lado mío se dejó ver como una persona decente, correcta y respetuosa, así que me costaría trabajo creer que él mismo me cerrara puertas o me pusiera obstáculos, aunque lo podría llegar a creer si así fuera o hubiera sucedido. Por lo demás, entre chismes, diretes, la verdad es que me quedé parado. Yo puedo entender que ha sido mi responsabilidad por esta decisión mía y por no haber triunfado con fuerza en el último año. Lo que no entendería es que una persona que decía creer en mí se dedicara ahora parte de su tiempo a ponerme obstáculos en mi camino.
Yo acepto mi responsabilidad por los resultados en las corridas en las que aún me apoderaba, aunque justamente en el inicio de este proceso tras la ruptura, toree cuatro corridas: en Campeche, Apaseo El Grande, Salvatierra y Ameca, casualmente en las cuatro salí en hombros al lado de Pablo Hermoso de Mendoza, cortando rabos, incluso. Después de eso se me empezó a poner complicado el panorama y fue cuando comencé a aterrizar todo esto de mi presente y futuro.

Volver a las plazas y alzarse con el triunfo será su meta. ¡Suerte torero!
-Tú lo mencionaste hace un momento. No había día en que tu apoderado no tuviera una nota para ti, aquí mismo en OyT. Ello, como sabes también no armonizaba con la esencia nuestra y generó incluso cambios verdaderos. Sin embargo, desde siempre, Opinionytoros es una casa abierta para todos de manera equitativa. No se si tú quieras ahora agregar algo más en este momento tan peculiar para tu carrera como torero.
La verdad que agradecer, a sus directivos, tanto Antolín Castro, como Pla Ventura. Cuando tuve la oportunidad de estar en España, gracias a mi exapoderado, Antolín nos hizo favor de recibirnos y luego de alguna dar seguimiento de los tentaderos y las actividades taurinas que tuvimos. Agradecer que hayan creído en mí como torero y que como persona sigan creyendo en mí, eso es lo que vale.
A mí me llama la atención que la mayoría de la gente, vía Facebook o Twitter, me digan matador cuándo torea, cuándo lo vemos porque nos parece un excelente torero. Eso al final me reconforta muchísimo porque creo que mi actuar en la vida, en la formación académica taurina, me ha llevado a eso. Me considero un hombre de bien que no le hago daño a nadie y que me interesa trascender y ser alguien en la vida.
Agradecer todo el apoyo que he recibido de OyT, este planteamiento pues no se da muy a menudo el interesarse por toreros que han como desaparecido y ponerlos en escena de alguna manera, así que por supuesto estarán enterados de lo que acontezca en la carrera de Guillermo Martínez en el momento que vuelva a ponerse en marcha.
-Suerte torero y que podamos en OyT seguir hablando de la carrera de Guillermo Martínez sin necesidad de que ello venga impuesto por ninguna mano ‘amiga’.