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Con mucho orgullo, he visto a través de la televisión desde la Madre Patria, que junto a la Majestuosa Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid, se inauguró un evento de Arte y Cultura Taurina, que lleva el nombre de ese gran escritor y literato pero, además de ello, un gran aficionado a la mejor de las fiestas, como fue Ernest Hemingway. Acto que entre las personalidades que intervinieron en su inauguración, estuvieron el premio Nobel de la Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa y, el señor Ministro de Educación y Cultura de España. Igualmente, conozco por información diversa, que durante la feria de Aguascalientes en México, se han dictado charlas y ha existido coloquio taurino, para buscar la forma de blindar a la fiesta brava, de tanto ignorante que existe en el mundo que, ni siquiera entienden lo que es el respeto a lo que piensan y desean otras personas.
Sin embargo, en nuestro querido país, parece que, pese a que Ecuador es una nación multiétnica y pluricultural, con una población que sobrepasa los 14 millones de habitantes (mestizos, indígenas, afroecuatorianos, y blancos), que viven en sus tres regiones continentales (Costa, Sierra y Oriente) y, en la región Insular de las Islas Galápagos, por lo menos la mitad de ellos, no entienden que la tauromaquia es parte de la cultura del país y, por el contrario, existen personas que consideran que todo lo que tenemos en este maravilloso país, ubicado en la mitad del mundo, no puede o no debe ser, nada con corte extranjero..(?)
Se conoce a “el arte (del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη) que es entendido, generalmente, como cualquier actividad o producto realizado por el ser humano con una finalidad estética o comunicativa, a través del cual, se expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, mediante diversos recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos”.
Pero, en igual forma, se dice que “el arte es un componente de la cultura, reflejando en su concepción los sustratos económicos y sociales, y la transmisión de ideas y valores, inherentes a cualquier cultura humana a lo largo del espacio y el tiempo”.
Simplemente, analizando las palabras de arte y cultura, podemos comprender que la Tauromaquia es parte de ello, porque el toreo tiene estética, sentimiento y pasión; y, trasmite ideas y valores inherentes a la cultura española, que no es sino, la misma cultura que tenemos en nuestro país. Que sana envidia de lo que se hace en otros lugares del mundo taurino. Ojalá, podamos nosotros, aunque sea a través de estas líneas, aportar con algo.
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