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Luego de la malhadada consulta popular del Gobierno ecuatoriano de Mayo del año anterior, todos conocen que la feria Jesús del Gran Poder, que se realizaba en Quito, a fines de noviembre y primeros días de diciembre cada año, no permite ahora, que se maten a los toros en la arena de la plaza, por lo que, quienes entendemos algo más del maravilloso mundo del toro bravo, sabemos que una corrida de toros tiene que terminar en la muerte de los astados o, simplemente, no es tal
Sin embargo, de los 220 cantones que tiene nuestro país, en 98 de ellos si se puede matar al toro. Es decir, si se pueden cumplir todos los cánones taurinos y, por lo tanto, en esos lugares si pueden organizar corridas de toros, novilladas o festejos de diverso tipo. Lo que ocurre, es que quienes acostumbraban a organizar estos eventos taurinos, parece que se olvidaron como hacerlo o, en su defecto, no lo desean.
Que pena que en lugar de la malhadada consulta, los propios empresarios taurinos serán quienes hagan desaparecer la fiesta brava en mi querido y maravilloso país, ubicado en la mitad del mundo. Señores, Quito no es el único lugar para organizar eventos taurinos completos, en lugar de parodias taurinas, que son lo que muchos desean ver, demostrando su falta de afición.
Cuando teníamos la feria decembrina en la capital ecuatoriana, todos esperábamos con ansiedad que se organicen bien las pequeñas ferias de Ambato, Riobamba, Valencia, Cayambe, Latacunga y, otros lugares donde se conocían que organizaban estos eventos, previos a la gran feria. Pero ahora, parece que nos hemos olvidado de todo. Se dio la feria de Ambato con notable éxito pero, con apenas dos corridas de toros y, en igual forma, en la ciudad de Riobamba, donde también fueron tardes exitosas por tres oportunidades.
Confiamos en que se aumenten las fechas de estas pequeñas ferias, una vez que, ante la ausencia de Quito, todos desean ser la capital taurina del Ecuador pero, en la realidad, no hacen nada para merecer tal denominación. El resto del país, donde los ciudadanos dijeron no en la consulta, mostrando su interés por que continúe la fiesta brava igual que antes, espera que los empresarios se acuerden de ellos, ya que, es necesario que inviertan algo de dinero y, organicen estos eventos taurinos y, estoy seguro, que poco a poco, aparecerán lugares que hoy no están en el mapa taurino ecuatoriano y, pueden ser una grata sorpresa.
Por favor, señores empresarios, que haya actividad taurina en nuestro querido país.
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